CARITAS
ARQUIDIOCESANA Y LA CRISIS
POLÍTICA Y ECONÓMICA DE 1988
La crisis política y económica se acentuó en marzo de 1988 cuando aparecieron miles de familias que no tenían alimentos porque el comercio y los bancos paralizaron todo el movimiento económico al permanecer cerrados por tres meses. A los empleados del gobierno se les remuneraba con bonos para canjear en el Banco Nacional o en tiendas de abarrotes y supermercados.
Ante esta crisis, Mons. Laureano Crestar Durán tuvo la iniciativa de convocar a los Clubes Cívicos para que juntos con CARITAS ARQUIDIOCESANA en nombre de la Iglesia Panameña se pudiese afrontar el problema. Se detectaron las familias necesitadas a través de las parroquias pasando la información de persona a persona porque los medios de comunicación estaban restringidos a cualquier información que no fuese gubernamental.
Se instalaron "ollas comunes" en las parroquias y la propia feligresía preparaba los alimentos para luego distribuirlos a los necesitados. Hubo que dar la ayuda porque se trataba de una emergencia. Se apersonaban a diario cientos de familias a las parroquias pidiendo ayuda alimentaria.
Aunque nuestra proyección no es la distribución de alimentos sino proyectos de asistencia social y promoción humana, nos vimos en la necesidad de hacerlo. Se llegaron a repartir ocho mil raciones diarias por espacio de ocho meses.
El pueblo panameño siempre se ha sentido solidario con el llamado de la Iglesia Católica para casos de emergencia como ésta.
Así como se acercaban familias necesitadas, igualmente se presentaron cientos de voluntarios que donaban alimentos en especie, dinero y tiempo para la organización de este proyecto imprevisto.
Los sectores más afectados fueron las barriadas pobres y en primer lugar los más vulnerables: los niños.
Fue un trabajo duro y muy arduo porque había que mantener controles de entrega, inventario y visitas esporádicas para conocer la realidad de primera mano. Los grupos parroquiales y el resto de los voluntarios trabajaron fuertemente para llenar los cometidos diarios de solicitudes de alimento.
Los donantes fueron muy generosos cuando se acercaban para entregar las donaciones en especie y en dinero. La ayuda fue local; de supermercados, empresa privada, banca, etc. que fue reforzada con donativos en efectivo provenientes del exterior, Gobierno e Iglesia de EE UU e Iglesia de Europa.
Se hicieron algunos pronunciamientos de parte de la Conferencia Episcopal Panameña sobre toda esta iniciativa de la Iglesia Panameña y también se preparó un material para la prensa extranjera que estaba ávida de información. Se llevaron a cabo entrevistas con el personal directivo de CARITAS ARQUIDIOCESANA a Radio Vaticano y hubo un acompañamiento estrecho del señor Arzobispo de entonces, Mons. Marcos G. McGrath, quien vivió la situación y se encarnó en ella.
En
una ocasión hubo que defender una donación grande
de todo el inventario de harina de las dos únicas procesadoras
de harina de trigo del país, hasta obtener del gobierno
nacional el pago de las mismas. Estos fondos se revirtieron totalmente
a la adquisición de alimentos, especialmente leche para
los infantes y niños.
Las campañas posteriores más recientes con motivo
de los fenómenos atmosféricos: huracanes George,
Mitch, el terremoto de Colombia y el apoyo a las víctimas
de la guerra de Kosovo, así como la atención a paliar
los efectos del fenómeno "El Niño" y "la
Niña" contribuyeron a mantener y aumentar la credibilidad
de respuesta de esta institución. En todas las catástrofes
nacionales, centroamericanas y latinoamericanas hemos promovido
campañas solidarias.
Entre los voluntarios se incluye al Equipo de Giras Médicas integrado por médicos especialistas, odontólogos, enfermeras, laboratoristas, farmaceutas y personal de apoyo, que asistían a poblaciones de difícil acceso que se han organizado y por lo tanto se le ofrecía la asistencia médica como complemento a su programa de desarrollo.
Se realizaron 30 giras pastorales médicas a comunidades que carecen de servicios médicos porque no tienen infraestructura o porque no tienen personal idóneo ni medicamentos.
El aumento en el número de pobres y la disminución de recursos para la atención asistencial, requirió hacer recortes en el presupuesto y el Comité Ejecutivo decidió suspender las giras médicas.
CARITAS ARQUIDIOCESANA concentra su atención en la Arquidiócesis (Provincia de Panamá) mediante programas de promoción humana, asistencia social, proyectos agrícolas y de autogestión a través de las parroquias.
Nota: En Veraguas con motivo del fenómeno El Niño se promovió con Clubes Cívicos y CONAM la Asociación de Campesinos e Indígenas Unidos de Veraguas (ACIUV) en cuatro distritos. Hay una estrecha coordinación con entidades oficiales.
